Antipsicóticos y enfermedad de Parkinson: uso de clozapina y quetiapina

Por: Flavio Guzmán
Médico Psiquiatra, Instituto de Salud Mental Mendoza (ISAMM)
Cátedra de Farmacología
Facultad de Ciencias de la Salud
Universidad de Mendoza

Descargar el audio para escuchar en su dispositivo preferido (celular, laptop, etc)

En ocasiones los pacientes con enfermedad de Parkinson pueden presentar síntomas psicóticos, generalmente como efecto adverso del tratamiento farmacológico de base. Si bien estos síntomas no siempre requieren intervención psicofarmacológica, en ocasiones es necesario el uso de antipsicóticos. La pregunta es: ¿Qué antipsicóticos podemos utilizar?.

Recordemos que los antipsicóticos de primera generación o típicos se asocian a mayor frecuencia de extrapiramidalismo (alta afinidad por receptores D2), por lo cual no son una buena opción.

Actualmente la American Academy of Neurology recomienda el uso de clozapina como primera opción para el tratamiento de la psicosis en Enfermedad de Parkinson, el inconveniente es que desde el punto de vista práctico el uso de clozapina debe ir acompañado de monitoreos sanguíneos. En la práctica, la mayoría de los pacientes con enfermedad de Parkinson es tratado con quetiapina (nivel de evidencia C, para la American Academy of Neurology). El mecanismo que podría explicar la menor incidencia de efectos extrapiramidales en en el caso de la quetiapina es la tendencia a la rápida disociación de los receptores D2 y el antagonismo de los receptores 5HT2A.

Referencia

Bloomfield, K., et al. “Use of antipsychotic medications in patients with Parkinson’s disease at Auckland City Hospital.” Internal medicine journal 42.7 (2012): e151-e156.

Novedades 2017 en psicofarmacología

Reciba información para su práctica clínica, actualizada y basada en la evidencia.

No enviamos spam. Respetamos su confidencialidad. Powered by ConvertKit